
En el barrio del Carmen, hemos recorrido sus callejuelas y fachadas. Algunas de ellas pertenecen a edificios modernos que contrastan con las construcciones bajas del casco antiguo o con los solares abandonados. Estos espacios vacíos son aprovechados por algunos grafiteros, especialmente por artistas de bellas artes o urbanos, que decoran y embellecen las paredes con sus dibujos. Así, crean un entorno de carácter paisajístico, reivindicativo, cultural, etc., que se conoce como «street art» o arte callejero. Este arte es parte natural del barrio y ha dado fama a algunos ilustradores, como el pintor de ninjas «David Limón», que tiene incluso imitadores.
Este movimiento artístico es tan popular que cada año se celebra un «Festival de Arte Urbano» organizado por el Politécnico llamado POLINIZA. Es también un festival de música, baile, pintura y más.




Poliniza se ha convertido en un verdadero referente internacional del arte urbano, con más de 80.000 visitantes en las cuatro ediciones anteriores. El festival reúne a algunos de los mejores grafiteros del mundo, exhibe espectaculares disciplinas urbanas como el break dance, la capoeira, el parkour, el skate o el fun bike, y ofrece conciertos, exposiciones, conferencias, publicaciones y otros eventos.
También se adornan con fotografías tipo lona que cubren toda la fachada trasera de los edificios altos, con pegatinas en los locales, con cintas y papeles que son otra forma de arte que nace en las calles y se llama «tapear».


Entre los dibujos de protesta social, destaca un «MOISÉS» que simboliza la corrupción del capitalismo con su barba llena de gusanos y las tablas de los mandamientos grabadas con símbolos de dólar o euro. También se aprecia una versión del Guernica hecha en tres colores: ocre, negro y gris, con figuras oscuras, rostros fantasmales, cuerpos desmembrados e imágenes de la muerte que representan a las víctimas de todas las guerras.

Algunos murales son obra de varios artistas. En uno de ellos se puede ver una momia de la que brotan gusanos de seda, «El señor de la seda», la materia prima de los velluters (los que trabajan con el terciopelo).
Con este «Street Art» concluimos una ruta artística y cultural muy interesante por el centro de Valencia, pero nos quedamos con ganas de más,…..otro día seguiremos, porque el arte en Valencia nunca se termina.