
La iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir es probablemente el mejor ejemplo de convivencia de un templo de estructura gótica con su decoración barroca que encontraremos en Valencia. Fue una de las primeras iglesias parroquiales fundadas después de la conquista cristiana, y presenta la planta habitual de una sola nave con seis capillas entre los contrafuertes y cabecera poligonal. De su pasado gótico aún conserva la sencilla puerta de los pies, construida en la segunda mitad del siglo XV, con arquivoltas y un rosetón por encima de ella con un plato de carne en relieve, aludiendo a un milagro de San Nicolás. A la derecha de esta portada hay una capilla exterior cerrada con una verja que se llama del fossar, porque allí estaba antes el cementerio parroquial.
La otra puerta, que da a la plaza de San Nicolás, es sin embargo una recreación neogótica del siglo XIX, y por ella accedemos al interior, donde nos sorprenderá la fastuosa decoración barroca, atribuida a Juan Pérez Castiel y ejecutada entre 1690 y 1693, y sobre todo las pinturas al fresco diseñadas por Antonio Palomino y realizadas por Dionís Vidal, quien recubrió las bóvedas góticas con escenas de la vida de San Nicolás de Bari y de San Pedro mártir de Verona, junto con Virtudes y Alegorías en arriesgados escorzos. Es de destacar también las riqueza de los retablos de las capillas, donde encontraremos obras de Joan de Joanes, Yánez de la Almedina, Espinosa o Vergara.(Texto:Ayuntamiento de Valencia)



San Nicolás fué obispo de Mira (en la actual Turquía). Su fama de santidad se extenió muy pronto por todo el mundo conocido: ya en el siglo V el Papa Dámaso le dedicó una iglesia en Roma. Ante las invasiones otomanas sus restos se trasladaron a Bari (Italia) donde se encuentra su sepulcro. Se le invoca como protector de la infancia y frente a las necesidades económicas.
San Pedro Mártir (s.XIII), dominico, nació en Verona (Italia). Recibió el hábito religioso del mismo Santo Domingo de Guzmán en el convento de San Nicolás de Bolonia. Predicó la fe católica frente a los cátaros y albigenses. Murió mártir en 1952. Es el protomártir de la orden dominicana. Fué muy venerado en la Valencia medieval y se le atribuye un milagro relevante sobre un niño moribundo en este templo.




Los alrededores de la iglesia tienen aún el sabor de la trama urbana antigua, de callejuelas tortuosas y plazas recoletas, por las que vale la pena deambular plácidamente, dejando que asomen a nuestro paso edificios históricos y rincones de regusto popular.